El miércoles 9 de julio tuvimos el Encuentro Formativo del 8°A, en donde vivimos un momento profundamente significativo en favor de una sana convivencia, inspiradas por el texto bíblico de Lucas 2, 41-51: “Jesús perdido es hallado en el Templo”.
Esta historia nos abrió el corazón a una reflexión profunda sobre nuestra identidad, el valor de la familia, la responsabilidad personal y el crecimiento espiritual. Fue una oportunidad única para fortalecer la fe y el sentido de pertenencia, no solo como estudiantes, sino como hijas, como personas en camino.A través del diálogo sincero, la escucha activa y la empatía, este espacio permitió reencontrarnos con lo esencial: el amor, la comprensión mutua y la presencia de Dios en cada etapa de nuestro crecimiento.
Una jornada donde las emociones, el aprendizaje y la espiritualidad se entrelazaron, dejando una huella valiosa en el corazón de cada estudiante y sus familias.